ENOC Y ELÍAS
CONSIDERACIÓN SOBRE LOS
DOS TESTIGOS.
La Tradición ve en los Dos
Testigos a Enoc y a Elías – que no han muerto- y DEBEN morir en manos del
Anticristo. Ambos fueron arrebatados sin ver la muerte y se cree que están en
un lugar donde no tienen la visión beatífica, y se alimentan con los frutos del
“árbol de la vida” que estaba en el Paraíso. Jesucristo ya dijo de San Juan Bautista:
“Elías vino e hicieron con él lo que quisieron”, pero el Profeta Elías volverá
a convertir a los judíos, y no “en espíritu” sino en carne y hueso. La
Escritura dice que fueran reservados para predicar al “fin de los tiempos”.
Nada es imposible para Dios, y esto no es de ninguna manera una contrariedad
para la Providencia Divina.
De todos modos no pasarán inadvertidos. Nosotros debemos anticiparnos a su
llegada para restaurar -de la manera que podamos- la Jerarquía Católica, para
que los convertidos por estos Dos Profetas entren a la Iglesia, que ha de ser
bien VISIBLE, para esperar las Bodas del Cordero. Dada la importancia que
tendrán durante los tres años y medio últimos del “fin de los tiempos” -no del
mundo- los Dos Testigos, me ha parecido bien decir algo sobre ellos, y no haré
más que citar a la Escritura y hacer algún comentario o copiarlo de algún expositor.
Como toda profecía, el tipo de esta fueron San Pedro y San Pablo.
Eclesiástico XLVIII: “Tú estás escrito en los decretos de los tiempos, para
aplacar el enojo del Señor, reconciliar el corazón de los padres con los hijos
y restablecer las tribus de Jacob” Esto no lo ha hecho San Juan Bautista, pues
se dice en:
Malaquías IV,5: “He aquí que Yo os enviaré al Profeta Elías, antes de que venga
el día grande y tremendo de Yahvé.” Sabemos que cuando la Escritura menciona
“el día de Yahvé” siempre se refiere al Juicio. Evidentemente Elías ha de venir
ANTES del Juicio para “convertir” mientras todavía hay tiempo. Aquí se
distingue claramente la misión de San Juan Bautista -de preparar la llegada del
Mesías- y la del Profeta Elías para predicar antes del fin, es decir, previo a
la Parusía. Lo que tienen en común es que los dos son “precursores” de
Jesucristo. Uno ya fue, el Otro no.
Con respecto a Enoc:
Eclesiástico XLIV, 16: ” Enoc agradó a Dios, y fue transportado al paraíso para
predicar a las naciones la penitencia”. No “descendió con sus padres” como dice
la Escritura cuando se refiere a la muerte de algún justo, sino que aquí dice
que fue “transportado al paraíso” -que no es el Cielo- sino la Escritura lo
diría con toda claridad, pero habla de la finalidad, y esta es “para predicar a
las naciones”.
Génesis V,24: “Enoc anduvo con Dios, y desapareció porque Dios se lo llevó” por
supuesto sin ver la muerte.
La exégesis tradicional ve en los Dos
Testigos del Apocalipsis de San Juan a Enoc y a Elías EN PERSONA, no en
“espíritu”, apoyados en la Escritura y en que Nuestro Señor al bajar del monte
de la Transfiguración anuncia la vuelta de Elías como precursor de su segunda
venida al “fin de los tiempos”.
Los Dos Testigos son enviados antes, pero son contemporáneos del Anticristo y son presentados – ellos y
él- en un período de 1260 días. Son MUERTOS por el Anticristo en
Jerusalén, donde sederá el Anticristo durante su tiranía. Para ese tiempo Roma
ya habrá pasado.
Entonces, la Visión de San Juan
de los Dos Testigos, los Padres la entienden LITERALMENTE, y no ALEGORICAMENTE,
es decir, que lo que había sido anunciado se cumplirá a su tiempo de modo
literal (releer lo que dice la Escritura acerca de estos “Dos Olivos”, o
“Testigos”), no hay razón para interpretar alegóricamente ninguna otra Visión
de San Juan. La regla de oro hay que seguir usándola con el resto del
Apocalipsis: o literal-literal (como este caso) o literal-metafórico (como por
ej. “la Bestia de siete cabezas que sube del mar”), el género “alegórico” en el
Apocalipsis hace decir disparates, por ejemplo, la atadura de Satanás por “Mil
Años”, que dicen -los alegoristas- que es durante TODO el período de la Iglesia
Militante en la tierra, lo cual simplemente se refuta y rechaza como absurdo,
solamente con leer el Exorcismo de León XIII y la oración que mandó rezar a San
Miguel Arcángel después de la Misa.
“Lo que podemos interpretar propiamente (o sea literalmente), interpretarlo
“per figuram” (o sea alegóricamente), es propio de INCRÉDULOS o de gente que
quiere DESVIARSE de la Fe” dice Maldonado In Math.VIII,12).
Y como el Apocalipsis no hay que leerlo de corrido, porque no es una Profecía
lineal, es decir que un capítulo sigue al anterior, sino por Visiones,
entendemos que la Visión de los Dos Testigos, no está “suelta” sino que
corresponde su interpretación con otras Visiones que se aclaran mutuamente. Así
vemos que aparecen en tiempo de la Apostasía hecha religión idolátrica,
señalando al Anticristo y a su Falso Profeta, en el período último -tres años y
medio- de la Gran Tribulación, para fortalecer a los fieles y convertir a los
que por miedo o por ignorancia, seducidos por el Falso Profeta, aceptaron la Apostasía que conduce al
Anticristo. Hay otras dos Visiones que se entienden y “cuajan” perfectamente
con la de los Dos Testigos, con la de la Ramera, y con la de la Dos Bestias,
todo durante la “Última Semana” de la Profecía de Daniel: y son, la de la
Iglesia de Filadelfia, y la de la Mujer Coronada y “con dolores de parto”.
Ambas -al igual que las otras que estamos diciendo- corresponden al período
pre-parusíaco.
Dicho sea de paso y como
complemento de lo anterior, no parece que los Dos Testigos sean dos personajes
“descolgados” de la Historia. Me explico: Su “testimonio” en definitiva tiene
el “sello de Dios” para que los hombres se conviertan. Muchos se darán cuenta
del engaño de la Ramera y del Anticristo y querrán “volver” a la Iglesia
Católica. Para ello, la Iglesia debe ser bien RECONOCIBLE. Pregunto: si no
hubiera Papa -Cabeza VISIBLE-, ¿quién recibiría a la Fe y al seno de la Iglesia
única “arca de salvación”, a los judíos convertidos por el Profeta Elías? ¿Y la
masa de seducidos, miedosos o ignorantes que saldrán de la Ramera, por la
predicación de Enoc, a qué se convertirán, dónde estarán dirigidas las miradas
para entrar de nuevo a la Iglesia?
Por tanto, los Dos Testigos no sólo señalarán al Anticristo, sino que parece lógico que señalarán al VERDADERO Papa, y mostrarán sin lugar a dudas, quien
rige con autoridad divina a la Iglesia y a ellos. El Papa es Vicario de Cristo
en la tierra y los Dos Testigos no darán “su testimonio” sin reconocer la
autoridad divina de San Pedro, porque “fuera de la Iglesia no hay salvación”
para nadie.
Por tanto, somos nosotros, los
católicos de Filadelfia, que no tenemos fuerza, somos “débiles”, pero que
“conservamos Su Palabra y no negamos Su Nombre” en medio de esta Apostasía
generalizada, quienes debemos -con la Doctrina y con las Leyes- dar a la
Iglesia Visible una Cabeza VISIBLE. No habrá otra Apostasía ni esperamos otra
Ramera. Ya existe el Cuerpo del Anticristo en todas las naciones apóstatas: el NOM. Es responsabilidad de todos los
católicos actuar con este fin, haciendo que los Obispos se reúnan en Cuerpo Jerárquico,
discutan y elaboren un proyecto para un Cónclave, manifiesten públicamente la
Unidad en una sola Fe, un solo Bautismo y un solo Dios Uno y Trino, y elijan,
dándoles nuestro apoyo, nuestras oraciones y nuestra confianza.



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