LOS SANTOS JUZGARÁN AL MUNDO

LOS SANTOS JUZGARÁN AL MUNDO

¿No sabéis acaso que los santos juzgarán al mundo?” Esta pregunta de San Pablo a los Corintios, la hace como ratificación de doctrina y no como mera pregunta esperando respuesta, pues es eco de lo que dijo Nuestro Señor acerca de “la resurrección de los justos” que va asociada con el “banquete nupcial”.

San Judas en su Carta, en el versículo 14, señala “…He aquí que ha venido el Señor con la miríada de sus santos, a hacer juicio…”

“Al citar estas mismas palabras, la Didajé, documento del siglo I…dice: ‘En los últimos días se multiplicarán los falsos profetas y corruptores y las ovejas se convertirán en lobos y la caridad se convertirá en odio; tomando pues incremento la iniquidad, los hombres se tendrán odio mutuamente y se perseguirán y se traicionarán, y entonces aparecerá el engañador del orbe diciéndose hijo de Dios y hará señales y prodigios; la tierra será entregada en sus manos, y hará iniquidades tales como nunca se hicieron en los siglos. Entonces lo que crearon los hombres será probado por el fuego, y muchos se escandalizarán y perecerán; más los que perseveraren en su fe se salvarán de aquel maldito y entonces aparecerán las señales de la verdad: primero la señal del cielo abierto, luego la señal de las trompetas, y tercero la resurrección de los muertos; pero no de todos sino, según está dicho, vendrá el Señor y todos sus santos con Él. Entonces verá el mundo al Señor viniendo sobre las nubes del cielo’ (Ench. Patristicum 10), escribe Mons, Straubinger.


San Pablo mismo explica la resurrección de los muertos de esta manera: “Porque el mismo Señor, dada la señal, descenderá del cielo, a la voz del arcángel y al son de la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Después, nosotros los vivientes que quedemos, seremos arrebatados juntamente con ellos en nubes hacia el aire al encuentro del Señor; y así estaremos siempre con el Señor. Consolaos, pues, mutuamente con estas palabras.” (I Tes.IV, 16-18).

Y en I Corintios XV, 22-28: “…en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno por su orden: como primicia Cristo; luego los de Cristo en su Parusía…” 

San Jerónimo admite que este capítulo se refiere exclusivamente a la resurrección de los justos. Por su parte San Juan Crisóstomo, Teofilacto, y otros Padres interpretan que los justos resucitarán en el “gran día del Señor”, ANTES que los réprobos, en cuyo juicio participarán con Cristo. Cornelio a Lapide sostiene también el sentido literal y temporal: Cristo el primero según el tiempo como según la dignidad; después los justos, y finalmente la consumación del siglo.

Por otra parte, como confirmación revelada en Visión a San Juan, dice: “Y vi tronos; y sentáronse en ellos y les fue dado juzgar…” (Apoc. XX,4).

Dice San Juan en la Visión de Cristo Rey (Apoc. XIX,14): “Le siguen los ejércitos del cielo en caballos blancos, y vestidos de lino blanco y puro” ¿Quiénes son los integrantes del ejército del cielo? Los Ángeles, y sin duda, los santos, resucitados al efecto, pues “el juicio fue dado a los santos del Altísimo y llegó el tiempo en que los santos tomaron posesión del reino”, ve el Profeta Daniel (VII, 22). ¿Para qué? Pues para “juzgar al mundo”, como dice San Pablo (I Cor. VI, 2).

Y como colofón grandioso y majestuoso el mismo San Juan asegura: “ESTA ES LA PRIMERA RESURRECCIÓN. ¡Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección!” (cap. XX, 6).

Nota: Nada se diga ni invoque aquí ningún Decreto de ningún año de parte de la Iglesia condenando la resurrección de los justos, pues ni haciendo fuerza al texto de dichos Decretos disciplinares, no condenatorios, para nada entra en discusión dicha resurrección.


Comentarios

Entradas populares